El Festival Teatro Gayarre: Otras miradas otras escenas, realiza hoy el estreno absoluto de El hombre sentimental, adaptación de la novela de Javier Marías escrita y dirigida por Tomás Muñoz. Una representación muy especial para 40 espectadores, que accederán a un salón del Hotel La Perla acondicionado como si fuera una suite. Allí les espera una historia de cine negro con ambiente operístico que también contará con música en directo.

Esta producción del propio Teatro Gayarre ha agotado las entradas a la venta para las tres únicas funciones. La de hoy martes es a las 19.30 horas, y mañana a las 18:30 y 21 horas.

La producción se readaptará para escenario convencional y estará en la cartelera del Gayarre el próximo mes de noviembre.

“Un escenario real que también dará paso a escenarios irreales”; en eso se convertirá la improvisada habitación de hotel en la que convivirán, durante una hora y media, personajes y público, según explicó ayer Tomás Muñoz, director de la obra. El creador navarro, afincado en Madrid, ha sido también el encargado de adaptar el texto, para lo que ha intentado “ser muy fiel a la obra, no meter ni una sola palabra que no estuviera en ella, seleccionando los elementos teatrales que la novela ya tenía” y “sacrificar otras partes más poéticas”.

Muñoz apuntó que la propia obra de Marías daba pie a que esta historia de “un triángulo amoroso con una dosis de misterio” se convirtiese en un “espectáculo mixto”, en el que “se mezclan muchos planos de realidad, de sueño, de ficción y de recuerdo”, en una atmósfera muy “irreal”. Y es que en el reducido espacio escénico se darán cita dos actores, Helio Pedregal y José Antonio Gallego, y dos cantantes, Soledad Cardoso e Isidro Anaya, que además tocará el piano situado en uno de los laterales de la habitación. Un lugar que, a pesar de las limitaciones, hará uso de diferentes elementos para conseguir transformarse en “una serie de espacios mágicos, como un teatro o el bar del hotel…”, según señaló el director. Y todo ello, a menos de un metro de la primera fila de espectadores.

El protagonista de esta historia con un “vago paralelismo al Otelo de Verdi”, como apuntó Muñoz, será Helio Pedregal, un intérprete muy conocido. Sin embargo, ayer declaró que “lo que más deseamos los actores es tener al espectador lo más cerca posible”, aunque también apuntó que no deja de ser “terrorífico” el tenerlo a menos de un metro, porque “no puedes disimular nada”. Pedregal también aclaró que todo esto, sin embargo, “cuenta con la gran ventaja de no tener que hacer teatro”, en referencia a que “no hay que hacer más que lo que las palabras dicen y lo que los hechos proponen”. El actor afirmó que esta cercanía con los espectadores propiciará que éstos puedan “vivir esta historia de amor de una manera muy cercana a la realidad”, mediante la vista, el oído e incluso el olfato: “Estoy convencido de que van a poder oler los celos de mi personaje”, señaló.

Otro de los actores, José Antonio Gallego, consideró esta representación como “un reto”, aunque afirmó que en pocos minutos tras el comienzo “lo irreal se hará real y el sueño se hará realidad”. Así, el público podrá formar parte de esta “aventura” que cuenta con un “reparto de lujo”, como lo definió la directora del Teatro Gayarre, Ana Zabalegui.