Los 147 versos del Auto de los Reyes Magos es la muestra más antigua que se conserva del teatro en castellano, y son la base de la que partió la compañía segoviana Nao D’Amores para realizar un espectáculo moderno con raíces en los oficios litúrgicos navideños medievales. Un trabajo arqueológico, etnográfico, teatral y músical que es fruto del trabajo de dos años y de una apuesta de su directora, Ana Zamora, por el teatro medieval y renacentista, repertorio apenas representado en siglos en este país.

Altamente recomendable esta coproducción con el Teatro de la Abadía, como todo lo que “toca” Ana Zamora. Se puede ver hoy miércoles, a partir de las 22.30 horas, en el claustro de San Pedro de Olite.

El espectáculo mezcla lo litúrgico con lo pagano, ahondando más en lo ancestral y popular que en lo religioso. Un montaje que “huele y sabe a medievo”, explica Zamora, para quien, a pesar de que los actores respetan la fonética del castellano antiguo (y del latín), y puede que por eso no se les entienda todas las palabras que pronuncian, “lo importante no es tanto lo que cuentan, sino cómo lo cuentan”. En esto coincide Alicia Lázaro, responsable de la dirección musical de este “juguete escénico”, que, por supuesto, también suena a medievo.

Hay interpretación en vivo, y con réplicas de instrumentos originales, de melodías que plantean un recorrido musical de Oriente a Occidente y que “se oyen con absoluta facilidad”, combinando “lo litúrgico, profano y medieval”. Son los casos del Canto de la Sibila, en latín; el primer canto de los Magos, anónimo procedente del Auto de Herodes, del siglo XII; textos de Aly Aben Ragel o el canto sobre textos del Apocalipsis que acompaña a los profetas; finalizando con un Alleluya extraído del Códex Calixtinus.

La interpretación de la música en directo corre a cargo de Alicia Lázaro (zanfona y laúd), Sofía Alegre (fídula), Elvira Pancorbo (flautas y orlo) e Isabel Zamora (órgano y cornamusa). Las cuatro han ensayado el mismo tiempo que el elenco actoral, formado por Jorge Basanta, Francisco Rojas, Alejandro Sigüenza y Nati Vera.

Nao d’amores toma su nombre de una obra de Gil Vicente y ha representado en el Festival de Olite también Auto de los cuatro tiempos y Misterio del Cristo de los Gascones.