La compañía de teatro El Bardo ofrece el recital dramatizado de los poemas más conocidos de Miguel Hernández con el título Llegó con tres heridas el próximo lunes 28 de febrero en el Teatro Gayarre.

El acto tendrá lugar a las 20 horas con entrada gratuita.

Su director, Paco Ocaña, invitado el jueves en EL APUNTADOR, señala que la representación escénica se compone de 20 poemas, a los que han dado una forma “no de lectura, sino de interpretación, para que la declamación, acompañada de efectos teatrales con los que jugamos, como la música en directo, los haga más expresivos”. Llegó con tres heridas consta de tres cuadros, tres etapas entresacadas de algunos de los libros más conocidos del poeta, hasta formar “una colección con un cierto sentido vital, poético y teatral”, según ha explicado Ocaña.

Así, la primera etapa trata sobre todo “de la vida y el amor, expresados en la forma del soneto”; la segunda, que “es la más conocida, la que Hernández llamaba poesía de la guerra”, está extraída de su libro Vientos del pueblo, mientras que la tercera está basada en Cancionero y romancero de ausencias, su obra más “personal, íntima y dolorosa, porque la escribió en la cárcel y es póstuma”.

En escena habrá ocho actores y dos músicos, pero que tendrán que actuar como si fueran “una sola persona, porque el poeta es una sola voz”, y habrán de dar vida a “un texto único, distribuyéndolo entre varias voces e interpretando el sentido que le dio el poeta”, ha especificado Ocaña, quien ha señalado que “ahí está el reto”. “No hay que perder la autenticidad del poema, pero las diferentes voces también te permiten enriquecerlo y, además, un poema nunca es uniforme: hay cambios de expresión y sentimiento, lo que te da pie a hacer distinción de papeles y, de hecho, algunos poemas te exigen esa representación más abierta y compleja”, ha asegurado Ocaña

Además, también ha incidido en que el dar a los poemas una forma teatral los hace “mucho más asequibles”, ya que hay algunos a los que “normalmente la gente no hace caso, pero ante los que reacciona muy bien cuando los ve encima de un escenario”.

La creación de El Bardo, en 2010, coincidió con el centenario del nacimiento del poeta de Orihuela, de modo que la presentación de la compañía ante el público fue con este trabajo, aunque la idea venía de más atrás: “Siempre me había interesado Miguel Hernández, al que conocemos a través de Serrat, y hacer su traslado, en vez de a la música, que es más fácil, al teatro”, ha apuntado Ocaña. Uno de los actores, Manuel Almagro, ha admitido que lo más difícil de esta interpretación es que, a diferencia de un texto convencional, “con los poemas, sobre todo si son conocidos, no puedes improvisar, porque te los cargas”, mientras que su compañera de elenco, Covadonga Peralta, ha indicado que la dificultad es “que en el poema estás solo”.