Debutaron ayer miércoles a teatro lleno. Estarán hasta el domingo. Y el éxito está asegurado, porque con Parecido no es lo mismo, el último título de su espectáculo de siempre, volvieron a triunfar. Su humor es insuperable y su calidad indiscutible. Los mejores humoristas son aquellas que te matan de risa y, a la salida del teatro, serías incapaz de contar una de sus situaciones a nadie que no haya visto el espectáculo.

Hasta el domingo en el Teatro Gayarre, a las 20 horas. Aquí van algunas de sus declaraciones:

Javier Cansado: “Hace cinco años o así, en un teatro de Jaén nos anunciaron como los Lope de Vega del humor. Me pareció algo maravilloso. Hombre, ya por longevidad, somos clásicos. Llevamos treinta años haciendo cosas diferentes. Todo lo que haces se parece a lo anterior, claro, no hay más remedio”.

Javier Cansado: “Cuando en alguna improvisación haces alguna referencia a cosas antiguas, como “juguete completo, juguete comansi”, algo que ya no se diga, eso tiene una multa. Vas pagando 25 euros cada vez que dices “si bebes, no conduzcas” o alguna gilipollez de esas que ya no se dicen. Y cuando hay dinero, nos vamos a comer al Rodero. Hombre, decimos “Wikipedia”, no “Enciclopedia Británica”, somos personas de nuestro tiempo. Mayores, pero de nuestro tiempo”.

Javier Cansado: “No, no hay algo tan marcado. La verdad es que la gente te entra con muchísimo respeto. Me han importunado en mi vida, dos o tres veces”.

Javier Cansado: “Lo que hicimos de “Qué va, qué va, yo leo a Kierkegaard” era porque cuando empezamos en la tele, hace muchos años, todos los productores nos decían que teníamos que buscar una frase para intentar que la gente la repitiera en la calle, porque eso es el síntoma de que tienes éxito. Nosotros nos negábamos. De hecho [se dirige a Faemino] tú tuviste un tiempo que decías “por supuesto”. Y cuando alguien lo repitió, fuera, se quitó. Al final, dijimos vale, vamos a transigir, pero vamos a decir una cosa pedante, indecible”.

Carlos Faemino: “Los diez minutos antes (de salir al escenario) se los regalamos a quien los quiera.