El número 118 de la revista de teatro Artez ya está en la calle. Coincide con su décimo cumpleaños y pone en portada a Alfonso Sastre, con una interesante entrevista en su interior, he incluye un suplemento especial sobre la celebración de la Feria Europea de Teatro Para Niños y Niñas de Gijón.

El director recuerda que la mejor acción para asegurar la continuidad de la revista por otros diez o veinte años más es hacerse suscriptor.
Y dice: “Cuesta al año poco más que una ronda en un bar, los suscriptores reciben cada mes la revista en papel en su casa, tienen descuentos en la Librería de las Artes Escénicas Yorick y colaboran a que la revista pueda salir cada mes. Y es tan simple como llamar por teléfono al número 944 795 287 o enviar los datos personales a artez@artezblai.com“.

Os animo a suscribiros, porque si hay algo que me pone del hígado es el continuo lamento de las gentes de teatro. Hay que empezar por dar ejemplo. Siempre he dicho que si toda la gente que hace teatro hiciera algo tan sencillo como ver como espectador una obra de teatro a la semana, comprar y leer una revista de teatro al mes, comprar y leer un libro de teatro cada dos meses e inscribirse en un curso de teatro al año, otro gallo nos cantaría.
Se dispararía la asistencia al teatro y consolidaría la profesión, las publicaciones de teatro serían superventas y el resto del mundo (cultural y económico) nos miraría de otro modo, sin la actual condescendencia.

Tentado estoy de comenzar una campaña. Los del teatro somos magníficos para exigir, pero no hemos caído en la cuenta que quizá tengamos deberes. Lamento decir que me enfadan muchísimo esas gentes que dedican casi más tiempo a quejarse que a hacer teatro y luego no leen nada, no ven ningún espectáculo, no se forman, siempre tienen excusas para no asistir… En fin. Paciencia.