La función por hacer, revisión de Miguel del Arco de Seis personajes en busca de un autor, de Luigi Pirandello, se alzó anoche con el triunfo en los Premios Max, que ha reconocido su “verdad” en siete categorías, entre ellas la de Mejor Espectáculo Teatral. La obra fue programada en el Festival Teatro Gayarre: Otras miradas, otras escenas, en 2010.

El navarro Alfredo Sanzol ganó el premio al mejor texto en catalán por Delicades, encargo de la compañía T de Teatre que escribió en castellano y tradujo Sergi Belbel.

En el otro extremo ha estado el musical de Jana Producciones Blancanieves Boulevard, protagonizado por 25 actores, que partía como máxima favorita, con 11 candidaturas, y no se ha llevado ningún premio.

En la entrega, Miguel del Arco denunció que los ayuntamientos están “acabando con el teatro” por no pagar sus deudas con las compañías y la figurinista Elisa Sanz, que ha reclamado una academia de las artes escénicas porque ellos también son “autores”.

El gran ganador de la noche ha explicado al recoger el primero de los premios que La función por hacer surgió “de una manera muy pequeñita” y luego “se fue sumando mucha gente” pero, ha lamentado, si los ayuntamientos siguen sin pagarles lo que les deben no podrán hacer gira con su nueva producción, Veraneantes, programada en el Festival Teatro Gayarre de este año. Además, este mes se verá del mismo autor El proyecto Youkali y ya ha sido aplaudida su dirección a Nuria Espert en La violación de Lucrecia.

Aitor Tejada, productor, y del Arco aportaron de su propio patrimonio los 25.000 euros que costaron los sueldos de los actores y el alquiler de la sala para ensayar la obra, candidata a nueve premios. Se estrenó en el invierno de 2010 en el hall del Teatro Lara de Madrid pensando que poner a seis actores en busca de autor “a lo Pirandello” tendría un futuro “incierto” pero su éxito, gracias, fundamentalmente, al boca a oreja, la llevó luego al Español y de gira por España y el extranjero.

Sólo le han “fallado” dos de las nueve categorías a las que optaba: la de Mejor Actriz, que no ha sido para Bárbara Lenny sino para Vicky Peña, por Marburg, y la de Mejor Actriz de Reparto, pero porque pugnaban a él dos de las actrices de la obra.

Al galardón de Mejor Director de Escena y Mejor Espectáculo de Teatro han sumado los de Mejor Empresario Privado (Kamikaze Producciones); Mejor Diseño de Iluminación (Juanjo Llorens); Mejor Actriz de Reparto (Manuela Paso); Mejor Actor de Reparto (Raúl Prieto) y Mejor Adaptación de Obra Teatral.

Detrás de ella han conseguido dos premios Pegados, los de Mejor Director Musical -Joan Miquel Pérez- y Mejor Espectáculo Musical -The Kaktus Music-; Glen Glarry Glen Ross, los de Mejor Escenografía -Andrea d’Odorico- y Mejor Actor -Carlos Hipólito- y Nubes, de la compaññia de danza Aracaladanza, los de Mejor Figurinista -Elisa Sanz- y Mejor Espectáculo para niños.

El Mejor Espectáculo de Danza ha sido Wonderland, de Víctor Ullate, aunque Sol Picó ha logrado con El ball el de Mejor Coreografía, además del de Mejor Intérprete Femenina de Danza, un premio que ha correspondido en la masculina a Israel Galván por La lucha libre vuelve al Price. Ese montaje ha obtenido también el de Mejor Composición Musical para Espacio Escénico, firmada por el concertino Aria Malikian y Carles Santos.

El mejor autor en gallego fue Quico Cadaval por Shakespeare para ignorantes; el Mejor Autor Teatral en Euskera ha sido para Agurtzane Intxaurraga y Arantxa Iturbe por Aitarekin bidaian, mientras que el de Mejor Autor Teatral en Castellano ha sido para Francisco Nieva por Tórtolas, crepúsculo y telón.

El premio al espectáculo revelación fue para Dogville, de Rayuela Producciones Teatrales. El Premio Max Nuevas Tendencias ha recaído al Certamen Coreográfico de Madrid, una cita que celebra este año su 25º aniversario como plataforma de creación que muestra la actualidad de la danza contempoánea y da a conocer a jóvenes valores emergentes. También, el Festival Don Quijote de París se ha llevado el Premio Max de la Crítica 2011.

El crítico teatral valenciano José Monleón, que recibió el premio de Honor de manos de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha advertido al recogerlo que a su edad, 84 años, tenía que hacer recuento de su vida. Cuando ya llevaba varios minutos en el escenario, con la ministra de pie en el escenario sosteniendo el premio, su hija ha subido y le ha indicado que les “echaban”. “Yo hasta que no termine no me voy”, ha dicho entre las risas del público, al que ha asegurado que le gustaría que “el mundo fuera más libre y las diferencias respetadas”.