El Festival Teatro Gayarre Otras miradas, otras escenas ofrece esta tarde, a las 20.00 horas, Political mother, espectáculo de la Hofesh Shechter Company que combina una impactante y personal visión de la danza contemporánea con la música en directo de guitarras eléctricas y tambores.

Esta propuesta nace de la intención de Hofesh Shechter de ir más allá del concepto establecido de danza contemporánea, más que nada “porque a veces me resulta aburrida”, según el coreógrafo israelí afincado en Londres que se ha convertido en todo un fenómeno mundial con este espectáculo, que llega después del exitoso díptico formado por In your rooms (En vuestras habitaciones) y Uprising (Levantamiento).

En Political mother, que se estrenó en el Festival de Brighton y ya ha visitado Sidney, París, Londres o Seúl, Schechter bucea en la angustia de vivir a través de movimientos que tienen un elemento animal. El sonido y la luz juegan un papel fundamental en su concepto de la coreografía. Así, el sonido de cinco guitarras eléctricas y de otros tantos tambores interpretados por nueve músicos da a los doce bailarines una impresión fulgurante. Durante 70 minutos, el coreógrafo mezcla parejas y estilos musicales. El diseño del escenario está plagado de sombras y rayos de luz que enmarcan los movimientos de los danzantes.

El espectáculo está repleto de imágenes impactantes. Un soldado samurai recurre a la clásica inmolación del harakiri. Las danzas musicales de Verdi son destruidas por la percusión de marchas militares. Poesía y violencia, delicadeza y amenaza, intensidad y fragilidad… Political mother funde los contrarios en una puesta en escena marcada por la tensión.

La contraposición está ya en el título. “En el mundo hay situaciones extremas, chocantes, que nada tienen que ver entre sí y no podemos evitar que coexistan”, apunta Schechter, que inspirándose en esa idea bautizó el montaje como Political mother; política en referencia a algo “frío y distante”, y madre como sinónimo de “cariño, ternura, cálido”. A este concepto hay que añadirle la afición del coreógrafo y bailarín por el cine, lo que se percibe claramente en esta propuesta, ya que “está editada, de manera que hay algunos momentos de gran tensión emocional”.

Además, como reconoce que a veces la danza contemporánea le aburre, ha jugado con cortes y vacíos sobre el escenario “para crear algo más actual”. Hofesh Shechter dice que como amante de grupos como Led Zeppellin y Red Hot Chili Peppers, y del baile desde que a los 12 años dio sus primeros pasos en un grupo folclórico de Jerusalén, “lo que quiero es libertad para poder expresar mis sentimientos”.