Carmen Machi protagoniza hoy viernes y mañana sábado en el Teatro Gayarre de Pamplona, a las 20 horas, Almuerzo en casa de los Wittgenstein, versión de una conocida obra del escritor austríaco Thomas Bernhard. Estas son algunas de las declaraciones que ha realizado:

“Sé que la gente no me imagina en este tipo de textos, pero el drama de autor es mi código en teatro”.

“Wittgenstein es hasta difícil de pronunciar; es un texto denso, una función muy larga… Es un autor que se ha interpretado muy poco en España, y eso que es interesantísimo…. El texto es una joya”.

“Es una obra, yo creo que es una tragicomedia, que habla de la familia y del dolor… Y es que el tema de la familia siempre es muy jugoso, ya que el público se puede identificar e incluso reconocer algunas cosas. En este caso, se trata de una familia adinerada integrada dos hermanas y un hermano, en la que la mayor (Dene, papel que interpreta Machi) ejerce el rol de segunda madre, aunque yo creo que, leyendo entre líneas, casi se puede acercar al incesto. Una familia en la que también se pueden observar patrones suicidas (varios de sus miembros se suicidaron realmente); de hecho, el motivo ese es el motivo por el que el hermano está internado”.

“La clave que da el autor es que hay que representar el dolor con humor, pero no con comedia. Dene, mi personaje, es una mujer que ha renunciado al hombre para cuidar a su hermano, aunque supongo que le mueven otras cosas más allá, que se pueden acercar a un enamoramiento real”.

“He tenido suerte con los últimos papeles: La tortuga de Darwin, escrita por Juan Mayorga, y Platonov, de Anton Chejov, en Rusia. Chéjov no lo había hecho nunca, y encima lo hemos representado en Rusia. Eso es un regalazo increíble. Volvemos la semana que viene para clausurar el Festival Internacional Chéjov”.

“La primera obra que yo hice en mi vida fue Bodas de sangre, pero hubo un antes y un después cuando entré en el Teatro de La Abadía, en 1995, e hicimos El retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, de Valle-Inclán. Éramos la primera promoción, también estaba Lola Dueñas… (y el navarro Cipriano Lodosa) Aquello fue la bomba, me marcó muchísimo”.

“En Almuerzo en casa de los Wittgenstein se recrea la asfixiante atmósfera que se respira en una familia culta y acomodada de Viena, la del filósofo Ludwing Wittgenstein, que se reencuentra con sus dos hermanas tras una estancia en el manicomio. Es la obra que más me ha costado memorizar, porque es pura floritura”.

“Bernhard no puntúa sus obras, con lo que los actores somos los que tenemos decidir cuál es el principio o el final de cada frase. Un trabajo para el que el director, Josep María Mestres, nos ha dejado bastante libertad, ya que él confía mucho en sus actores, de la misma manera que nosotros confiamos mucho en él”.