Emma Goldman, la mujer más peligrosa de América, una de las cinco producciones propias que ofrece el Teatro Arriaga de Bilbao esta temporada, se estrena este jueves y acerca la biografía de la anarquista que fue una de las pioneras en la lucha por la emancipación de la mujer. La obra está dirigida por Ramón Barea y adapta al castellano la obra del historiador estadounidense Howard Zinn.

Nacida en 1869 en el seno de una familia judía en Lituania que emigró a Nueva York, con 16 años en busca de un mundo libre que nunca encontró. Goldman se acercó a diversas ideologías y militó en el anarquismo libertario, del que fue expulsada. “Fue, además, una mujer crítica con los derroteros de la Revolución Rusa”, explicó ayer Barea en la presentación de la obra. “Ella creía que la revolución debía empezar por lo más pequeño, por el individuo”. También fue defensora de la homosexualidad en un momento en que esta reivindicación era impensable. Por una razón u otra, conoció frecuentemente la cárcel y, finalmente, el exilio.

Este complejo papel protagonista recae en la actriz canaria Toni Acosta, que está presente en 20 escenas, interactúa con 17 personajes distintos y afronta la evolución del personaje desde su adolescencia hasta su madurez, cuando es expulsada de EE.UU. por desavenencias políticas. Acosta destacó “la pasión” de esta mujer, que terminó convirtiéndose en una gran oradora. “Creo que hoy hemos perdido esa emoción y esa capacidad de movilizar a la gente que tuvo ella. Como dice Barea, estamos instalados en la rentabilidad, miramos sólo lo que nos compensa”.

Ocho actores, entre ellos, Aitor Mazo, Gurutze Beitia, Mikel Losada e Irene Bau, completan el elenco de la obra, que se representará hasta el lunes.

En esta obra, Zinn retrata a una mujer que vivió en constante contradicción. “Las escenas transcurren con saltos en el tiempo que el espectador debe reconstruir; a veces, en una escena, la protagonista dice una cosa y, en la siguiente escena, hace la contraria”, dice Barea. “Esto evitan convertirla en un personaje de una sola pieza y favorece la reflexión en el espectador”. “Lo importante no era tanto el personaje, como la mujer que estaba detrás de él”, añade Acosta. “Emma es incapaz de seguir lo que predica en algunas cosas, por ejemplo, en lo que se refiere a los hombres y al amor libre. Ella tiene unas dudas tremendas y le cuesta mucho seguir lo que proclama, que es en lo que cree de verdad”.

Para Barea, ésta es una pieza de “teatro político que no pretende comprar un voto, sino mostrar ideas usando la imaginación para regalar al espectador un divertimento conmovedor”. La obra tiene visos de tragedia a la manera clásica y también visos de drama romántico. “Habla de las relaciones sentimentales, y de la ilusión, hoy casi olvidada, de que es posible una sociedad más justa para todos”, añade el director. “La obra es muy actual y creo que puede enganchar por los sentimientos, por las personas y por los ideales, porque ya nadie muere hoy por ideales, nadie es capaz de morir por un ideal y aquí lo hacían”, continúa Acosta.

El estreno de la obra de Zinn se produjo en 1976 en el Theater for the New City en Nueva York. Además, esta producción se ha podido ver en Boston, Londres y Tokio. El montaje de Barea, tras su estreno en el Teatro Arriaga de la capital vizcaina, iniciará una gira por diferentes escenarios: Santiago de Compostela (27 de marzo), Narón (Galicia, 28 de marzo), Ourense (29 de marzo), Zaragoza (3, 4 y 5 de abril), Logroño (1 de mayo), León (20 de mayo), Gasteiz (29 de mayo) y Donostia (26 y 27 de junio).