La Asociación de Personas Sordas de Navarra (Asorna) ha programado un doble espectáculo teatral compuesto por tres monólogos de humor y una función teatral accesibles para todos los públicos. La principal característica de la obra es que, a diferencia de lo que suele ocurrir con las obras adaptadas, el grupo Uyu-yui, que presta especial atención al público con discapacidad auditiva, integra en la representación a la intérprete de signos.

La representación se podrá ver en el Teatro Gayarre el sábado 1 de diciembre, a las 20 horas, con entrada a 5 euros.

La asociación celebra este mes el 50º aniversario de su creación y pretende reunir en la misma sala a espectadores de toda condición, con o sin discapacidad.

Crímenes ejemplares, la propuesta del grupo bilbaíno Uyu-yui, nacido en 2005 como taller de teatro, se estrenó en 2006 como “una obra musical normal”. Sin embargo, “por mi condición de intérprete de la lengua de signos nos planteamos que, quizá, podíamos hacer algo que rompiera las barreras de comunicación que impiden que mucha gente pueda ir al teatro”, señaló la actriz Raquel Rodríguez en la representación. Y, aunque al principio no fue sencillo, “porque mucha gente de la profesión nos decía que las coreografías y las canciones no se podían hacer accesibles”, las tres directoras de la compañía, Maitane Zalduegi, Itziar Lazkano y Gurutze Beitia, siguieron en su empeño hasta dar con la fórmula que esta semana podrá verse en Pamplona. Una fórmula basada en un principio fundamental: “Lo más importante era que el intérprete, en este caso yo, no quedara al margen de la función, a un lado y vestida de negro como suele ser lo habitual, sino que interviniese en lo que sucedía en escena”, abundó Rodríguez, a la que su doble condición le ha beneficiado. “Yo ya estaba en la compañía antes de que decidiéramos hacer esto, de manera que conozco a todos los actores y tenemos la confianza suficiente para colocarme pegada a ellos e ir interpretando lo que dicen”. En este sentido, su presencia sobre el escenario “se ha trabajado mucho”, con especial atención al movimiento, el ritmo de las coreografías al compás de la lengua de signos, la actitud corporal, el vestuario, etcétera. Además, todos los actores, 18 en total, “ponen en práctica en algún momento la lengua de signos”.

Respecto a la función, después de los tres monólogos introductorios, se pondrá en escena Crímenes ejemplares, un espectáculo musical basado en textos de Max Aub en el que 18 asesinos confesos explican las razones que les llevaron a acabar con sus víctimas. “Nosotros la hemos suavizado un poco y hemos optado por una línea más cómica para llegar a públicos de todas las edades”, dijo Rodríguez, para la que el argumento es fácilmente inteligible, “ya que habla del modo en que bondad y maldad conviven en cualquier persona”.