El comité organizador de los Premios Max ha decidido de forma unánime conceder el Premio de Honor de su décima edición a Fernando Arrabal, en reconocimiento a “su vasta aportación al teatro español”. Fernando Arrabal recibirá este galardón instaurado por la SGAE el próximo 16 de abril en el Palacio Euskalduna de Bilbao, durante una gala en la que se conocerán los ganadores de las 23 categorías a concurso.

Hay que recordar que el Festival Teatro Gayarre: Otras Miradas, Otras escenas, ha programado la obra Pic-nic, por la compañía La Ortiga TDS, para el jueves 10 de mayo, a las 20 horas, con entrada gratuita.

Fernando Arrabal nació en Melilla en 1932, hijo de un militar republicano desaparecido tras huir de una cárcel, por lo que la búsqueda del padre marcará toda su obra. Emigrado o trasterrado a Francia, crea una obra “lúdica, rebelde y bohemia… es el síndrome de nuestro tiempo de campos de concentración y alambradas”. Arrabal es el autor español vivo más representado en el mundo. Su inconformismo es un hándicap y un privilegio. Su Teatro Completo, en dos volúmenes de más de cuatro mil páginas, ha sido publicado por la Colección Clásicos Castellanos (Ed. Espasa) y en las principales lenguas. Su última obra, Carta de amor, Premio Nacional de Literatura, publicada con el número 145 en la colección TeatroAutor de la Fundación Autor (prodigiosamente interpretada por María Jesús Valdés en España), se representa actualmente en el mundo con la misma acogida que las primeras obras arrabalianas escritas por el dramaturgo en su adolescencia, como Pic nic en el campo de batalla o Fando y Lis, que se pudo ver en 2005 en el Teatro Gayarre. Arrabal ha publicado trece novelas (una de ellas con el prefacio de Milan Kundera), varios centenares de libros de poesía (ilustrados por Dalí, Magritte, Picasso o Saura), ensayos, diccionarios, jaculatorias y su famosa Carta al General Franco, en vida del dictador. Ha dirigido también siete largometrajes.
Tras permanecer tres años en el grupo surrealista, Arrabal, con Topor y Jodorowsky, creó el “movimiento pánico”. El 20 de abril de 2000 fue alzado por los millares de miembros del “Colegio de Patafísica” al rango de Trascendente Sátrapa, como en su día Marcel Duchamp, Raymond Queneau, Man Ray, Boris Vian, Eugène Ionesco o Max Ernst y como hoy (son cinco en vida) Umberto Eco, Barry Flanagan, Baudrillard y Dario Fo.
Recibió cuando tenía diez años el Premio Nacional de “superdotados”. A pesar de ser uno de los escritores más controvertidos de su tiempo, ha recibido los siguientes premios y distincciones: Premio Nadal de Novela, Gran Premio de Teatro de la Academia Francesa, Premio Espasa de Ensayo, World’s Theater, Premio Mariano de Cavia de Periodismo, Wittgenstein de Filosofía, Alessandro Manzoni de Poesía, Premio Nabokov Internacional de Novela, la Legión de Honor francesa o el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Aristóteles.

El Premio de Honor de los MAX se concede a aquella persona que, “a lo largo de su vida, se haya distinguido por sus aportaciones singulares, entrega y defensa de las Artes Escénicas, en general”, según consta en el reglamento de los galardones. En las anteriores ediciones, este destacado galardón recayó en Antonio Buero Vallejo (1999), Adolfo Marsillach (2000), Antonio Gala (2001), José Tamayo (2002), Alfonso Sastre (2003), Francisco Nieva (2004), José María Rodríguez Méndez (2005) y Pilar López (2006).