La bohème, de Giacomo Puccini, llega a Pamplona producida por el Palacio de Festivales de Cantabria y el Gran Teatro de Córdoba y se ofrece miércoles y viernes a las 20.00 horas. Todas las entradas están vendidas.

Quienes acudan a alguna de estas citas podrán disfrutar de la voz de la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta en el rol de Mimí. Junto a ella, el tenor José Luis Duval, la soprano tafallesa Sabina Puértolas, los barítonos Vladimir Chernov y Juan Tomás Martínez, el bajo Miguel Ángel Zapater y el barítono Lluis Sintes. Con Miguel Ángel Gómez Martínez al frente de la dirección musical y José Luis Castro al frente de la parte escénica, la ópera cuenta también con la participación del Coro y la Escolanía del Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra, así como con numerosos figurantes, muchos de ellos alumnos de la Escuela Navarra de Teatro; una banda musical formada por alumnos del Conservatorio Superior Pablo Sarasate, acróbatas y hasta un mago. En total, cerca de 200 personas se implican en el espectáculo, “uno de los más notables que ha podido ofrecer hasta ahora Baluarte”, dijo ayer el director de la programación cultural de este espacio, Ignacio Aranaz.

La historia de Rodolfo y Mimí iba a ser una coproducción entre Pamplona y San Sebastián, pero la capital guipuzcoana se descolgó del proyecto “por razones económicas”, según se informó ayer, y finalmente sólo se representará en la capital navarra. Ainhoa Arteta agradeció ayer “el esfuerzo de Baluarte por haberse responsabilizado de un tema que era complicado”. La soprano tolosarra dijo sentirse “emocionadísima” de estar en Pamplona con este proyecto, que considera “una inyección de amor por la música”. Y elogió a todos sus “colegas” de La bohème, la ópera que más veces ha interpretado, recordó, por “su nivel y ganas increíbles de trabajo”. Esta vez, la Musetta a la que Arteta ha puesto voz e interpretación actoral más de cien veces, estará encarnada por la navarra Sabina Puértolas, a quien la tolosarra calificó de “una soprano maravillosa y gran colega”.

La obra no es “ni una revisión de la ópera de Puccini, ni una Bohème nueva o rompedora”, dijo ayer el director de escena, José Luis Castro, para quien “hay obras que permiten esas revisiones y otras menos, como es el caso”. Por ello, explicó que ese dilema que tenía sobre cómo hacer la obra contemporánea para los espectadores de hoy “se ha resuelto de una forma más humilde, acercándola no más de la década de 1920, la época de la eclosión del arte y de los bohemios, con una escenografía que resume ese arte vanguardista”. Uno de los aspectos clave que quería evidenciar Castro, “la frivolidad de esos bohemios, que se ve al final de la obra, cuando Mimí se muere sola por la irresponsabilidad de los amigos, que no tienen ni agua para darle. Ahí descubren lo que es la realidad de la vida, y que el divertimento es maravilloso, pero hay que alternarlo con la responsabilidad con los demás”.

Gran admirador de Puccini, el director musical Miguel Ángel Gómez Martínez definió La bohème como “una obra simplemente perfecta. Tiene las dimensiones perfectas, los medios necesarios y un lujo de detalles en la partitura”. A pesar de haberla dirigido “ya casi cien veces”, o precisamente por eso mismo, considera esta ópera “siempre un nuevo reto, porque es muy difícil”. Esta vez, la oportunidad de embarcarse en la producción le pilló “estando en casa de vacaciones”. Cuando la orquesta ya había ensayado con quien iba a ser en un principio el director musical, Friedrich Haider, le llamaron y no se lo pensó dos veces. En este sentido, Gómez Martínez alabó el trabajo de la Orquesta Sinfónica de Navarra, que “en dos ensayos ha tenido que cambiar totalmente la interpretación y lo ha hecho con una flexibilidad extraordinaria”. Por último, el director musical aseguró a los espectadores que “van a pasar un mal rato buenísimo, mal rato porque al final todo termina mal, pero es un mal rato buenísimo”, insistió.

Reparto. Ainhoa Arteta (Mimí), José Luis Duval (Rodolfo), Sabina Puértolas (Musetta), Vladimir Chernov (Marcello), Juan Tomás Martínez (Schaunard), Miguel Ángel Zapater (Colline), Lluis Sintes (Alcindoro), Lluis Sintes (Benoît), Iker Bengoetxea (Parpignol), Carlos del Río (un sargento de la aduana), Mikel Berraondo (un aduanero).

Equipo artístico. Miguel Ángel Gómez Martínez (Dirección musical), José Luis Castro (Dirección de escena), Alessandra Panzavolta (Ayudante de dirección), Guiliano Spinelli (Escenografía), Irene Monti (Vestuario), Vinicio Cheli (Iluminación).

Figuración especial. Alicia Trueba (acróbata), Gabriel Agosti (acróbata), Raúl Alegría (mago). Participa además la Banda Impromptu Ensemble, formada por alumnos del Conservatorio Superior Pablo Sarasate.

Música. Participan el Coro del Orfeón Pamplones dirigido por Igor Ijurra, la Escolanía del Orfeón Pamplonés dirigida por Juan Gainza y la Orquesta Sinfónica de Navarra.

AGAO. La Asociación Gayarre Amigos de la Ópera ha asesorado a Baluarte en la apuesta por esta ópera.

Duración aproximada. Acto I: 38′-Descanso-Acto II: 22′-Descanso-Acto III: 30′-Descanso-Acto IV: 30′