Viernes y sábado gloriosos en Madrid para ver Mount Olympus. To glorify the cult of tragedy, de Jan Fabre. Un espectáculo total de 24 horas continuadas de duración, de los que me perdí apenas unos pocos minutos, a pesar del cansancio.

Vimos litros de sangre, kilos de vísceras, asesinatos, parricidios, incestos, infanticidios, violaciones, venganzas, bestialismo, sodomizaciones forzadas, torturas, guerra, esclavitud, peleas, traiciones, crímenes, vilezas…

También cosas horribles, no os creais.

 

Algunos afortunados podremos decir: “Yo estuve ahí”.