Alfredo Sanzol ha sido galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2017, en la modalidad de Literatura Dramática, por su obra La respiración. El jurado ha premiado esta obra “por la estructura de una trama tan abierta como compacta, con unos personajes sólidos que evolucionan dramáticamente y que se mueven en una renovada sentimentalidad”. El premio, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, distingue una obra de autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2016. El galardón cuenta con una dotación de 20.000 euros.

Sanzol ha recibido en tres ocasiones el Premio Max de las Artes Escénicas. En 2011 en la categoría de Mejor Autor Teatral en Catalán o Valenciano por Delicades, y en 2012 y 2013 en la categoría de Mejor Autor Teatral en Castellano por Días estupendos y por En la luna, respectivamente. En 2012 recibió el Premio Ceres al Mejor Autor Teatral por En la luna.

Prolífico escritor de literatura dramática, director, ayudante de escena o adaptador de grandes clásicos de la literatura. Destacan, entre otros, las adaptaciones de Esperando a GodotLa cabeza del Bautista o La importancia de llamarse Ernesto; sus obras Cous cous y churros, Carrusel Palace, Maraton, Calleidoscopio, Cómo levantar piedras sin hundirte en las aceras, Risas y destrucción, En la Luna, Días estupendos o Delicadas. Entre sus últimas obras destacan la comedia romántica La respiración (2016) y La ternura (2017).

En declaraciones a Europa Press, el dramaturgo ha contado que la noticia le ha llegado mientras ensayaba su nueva obra. “Tengo ganas de compartirlo con los actores porque aportaron mucho a un texto muy ligado a los ensayos”. La respiración es una comedia que, sin embargo, nace de un “hecho triste”, pero que tiene la intención de “calmar un duelo sentimental”. “El objetivo desde el principio es hacer un acto de amor, de empatía y hacerlo a través de la comedia, la risa y sin olvidar el dolor”.

“Me preocupa en mi trabajo no perder de vista el dolor, mirarlo con cariño, ternura e intentar que esa risa sea liberadora y no que surja del daño sino de la liberación de la tensión”, ha dicho. Preguntado por el apoyo a la cultura, Sanzol ha indicado que “muchas veces la realidad tan evidente de la necesidad de cultura no se traduce en un apoyo decidido desde el poder”.