El autor y director de teatro navarro Alfredo Sanzol pone en escena este fin de semana en el Teatro Gayarre la obra Delicadas, una representación que pretende “llenar el silencio respecto a la Guerra Civil y la postguerra que inundaba las historias” que contaban las abuelas. Después de cuatro años representándose por todo el Estado y varios países de Latinoamérica, el autor navarro, poseedor de tres premios “Max”, llega a Pamplona con una de sus más reconocidas obras.

Se trata de “un momento que les hizo fuertes y duras, con la vida y con los hombres, que las obligó a dejar de ser delicadas, con poco tiempo para ellas y mucho para la familia”, ha señalado Sanzol en la presentación de la obra para justificar el título.

La compañía T de Teatre le encargó al navarro una obra con el único requisito de que tenía que tener cuatro actrices y dos actores y, según ha dicho, el hecho de que imperara la mujer le trajo la idea de su abuela y sus hermanas. Enriqueciéndose con los recuerdos de su infancia, elaboró un texto, una “historia de historias”, en la que su objetivo es “crear la sensación de haber viajado a un planeta, haber visto muchas cosas pero a la vez salir de allí con una sensación de unidad”. A pesar de tratar historias duras de una época difícil, Sanzol ha asegurado que el humor domina la escena y “es el rompehielos para llegar al dolor. Ellas eran las primeras en introducir el humor a la hora de contar sus historias”, indica.

Entre la variedad de historias que recuerda en Delicadas el espectador se puede encontrar con dos hermanas que se enfrentan a los milicianos porque una de ellas ha decidido pegar en la pared un gran crucifijo con cemento; un ama de casa autoritaria que regaña a su asistenta porque le ha dicho al niño que Dios no existe y va a Misa para que los del pueblo la vean.

Se trata de “un tiempo pasado que regresa con toques de amargura pero fundamentalmente mucho humor entre negro y blanco, dejando al espectador una dulce sensación de camaradería”, ha afirmado.