Maider Lekunberri y Maitane Pérez, de la compañía La Cuerda Teatro, representan teatro en su propia casa. A cambio, solo piden “la voluntad”. Bajo el nombre de Teatreando en casa, ambas actrices navarras representan todos los viernes Solo vine a hablar por teléfono, un relato de Gabriel García Márquez. Realizan dos pases, de media hora de duración, a las 20.30 y a las 21.30 horas, previa reserva y ante la atenta mirada de aproximadamente 10 personas.

Copian la idea extendida en Buenos Aires durante su durísima crisis económica y que permitió a compañías como Timbre 4 sobrevivir, trabajar y proyectarse después en escenarios internacionales.

“¿Malos tiempos para el teatro? ¡Busquemos nuevas formas! Nosotras, de momento, convertimos nuestra propia casa en un teatro. Un lugar calentito donde poder disfrutarlo de cerca. ¡Adelante!”. Así reza el lema de Lekunberri y Pérez, el anuncio con el que buscan atraer a los pamploneses a vivir el teatro de una manera mucho más cercana y directa. “La idea es que se sientan como en casa, así que además de la obra, les ofrecemos turrón y vino. En Navidades ha ido muy bien y al público, al ser algo diferente, les crea mucha curiosidad”, afirma Lekunberri. Para Pérez, la cercanía con el público es uno de los elementos más divertidos de esta iniciativa, ya que “les hablas mirándoles directamente y cada persona reacciona de manera diferente”.

El germen de Teatreando en casa surgió el pasado verano durante un viaje a Argentina en el que ambas presentaron la obra Flores arrancadas a la niebla. “Nos dio la oportunidad de conocer de primera mano Buenos Aires, que es una ciudad en la que ves actores y actrices haciendo teatro por todas las esquinas, y volvimos con ese espíritu”, comenta Lekunberri. Con estas representaciones, intentan a largo plazo darse a conocer y “que se contagie la idea”. “Hemos hablado con varios actores y les parece una buena iniciativa. Pero lo bueno es verlo más que explicarlo, porque cuando lo ves es más fácil visualizarlo”, apunta. Según explican, aunque hayan empezado con un cuento de García Márquez, su intención es ir cambiando la obra a interpretar a medida que su idea se extienda y vaya acudiendo más público.

“Hemos resumido el cuento y hemos añadido como espacio de representación la casa con una historia entre nosotras de fondo”, expone Lekunberri. Ella asume el papel de una mujer organizada, maniática y zen que lleva a cabo talleres de flores y jardinería en casa, a la par que Pérez interpreta a una mujer rebelde, pasota y macarra. Mientras protagonizan alguna aventura y desventura como compañeras de piso, se turnan para relatar el cuento, en el que cada una imprime su propia personalidad.

Las dos actrices se formaron en la Escuela Navarra de Teatro y tras varias obras en las que actuaron de manera conjunta, en mayo crearon la compañía La Cuerda Teatro.

Para acudir a una de estas representaciones, que llevan a cabo en un piso de la calle Mayor de Pamplona, el email de contacto eslacuerdateatro@gmail.com.