La actriz Charlotte Rampling presta su voz y su fuerza a los poemas de Sylvia Plath en un recital en el que quiere “lanzar al público” unos textos escritos para ser “leídos en voz alta”, acompañados en este caso por la música de Benjamin Britten, interpretada por la violonchelista Sonia Wieder-Atherton. El Teatro Gayarre de Pamplona, este domingo, y el teatro Arriaga de Bilbao, el lunes, no se han podido resistir, en palabras de la gerente del teatro pamplonés, Grego Navarro, a la oportunidad de acoger The night dances (Danzas ocultas), el recital de la actriz británica que ha manifestado que lleva la voz de Sylvia Plath en ella.

La actriz y la violonchelista Sonia Wieder-Atherton han detallado en una rueda de prensa que han ofrecido en Pamplona cómo fruto de “encuentros y de ideas” fue surgiendo un proyecto que cuando llegó a las manos de Charlotte Rampling ésta no pudo más que decir: “esto es para mí”. Ambas se conocían por haber trabajado en un proyecto de músicas de Europa del Este y de poesías de Rilke y decidieron que querían “seguir trabajando juntas en más profundidad”, según ha señalado la violonchelista.

Los días pasaron y Sylvia Plath “apareció como un cometa”, se lo comentó a Charlotte y ésta dijo que “esto lo cojo, esto lo tomo, esto es para mí”, ha recordado Wieder-Atherton, quien ha añadido que la idea de utilizar la música de Britten llegó al mismo tiempo. A partir de ahí surgió “una historia de energía”, con un contenido “muy moderno, fulgurante y fulminante”, ha añadido, tras lo que ha señalado que cuanto más trabajaban sobre el proyecto más sentían que “Plath y Britten podían compaginarse”. Como un “descubrimiento” ha calificado la actriz la obra de Plath, de la que ha destacado su fuerza, por eso, ha dicho que quiere “lanzar esa poesía al público, mostrarla”.

Los poemas los eligieron entre las dos, pero luego el trabajo lo desarrollaron por separado. La actriz que se encontraba rodando en Estados Unidos ensayaba en solitario los textos, mientras que la violonchelista trabajaba la música. Los ensayos conjuntos fueron muy cortos, les bastaron cuatro días para ver que “esto funcionaba”, han señalado ambas, para remarcar que los poemas son una música, están hechos para ser leídos en voz alta, tal y como consideraba su propia autora.

“Llevo la voz de Sylvia en mí, es lo que intento hacer”, ha manifestado Rampling al ser preguntada sobre la dificultad de recitar poemas y extractos de la correspondencia y del diario de Plath, una poeta de la cotidianeidad y muchas veces del hastío, la primera en recibir el Premio Pulitzer tras su muerte. Meterse en el personaje es su trabajo, no es una cuestión de dificultad, es un tema de conectar con el autor, ha subrayado la actriz, quien ha remarcado que en este caso la conexión entre la escritora y ella “es lo importante y es lo que ha sucedido”.

Respecto a sus proyectos teatrales Rampling, quien ha recordado que lo último que ha hecho ha sido El baile de la muerte y también ha trabajado obras de Chejov, ha comentado que ahora está buscando “otra cosa, más moderno, más nuevo, que nunca se ha hecho”. “A lo mejor voy a crear algo totalmente nuevo”, ha apuntado. En el recital de mañana interpretará poemas de Ariel y otras recopilaciones recitadas en inglés y extractos de la correspondencia y diarios recitados en francés o inglés, subtitulados en castellano y euskera.