El Foro Navarro de la Música y las Artes Escénicas produce la zarzuela En las astas del toro, del compositor navarro Joaquín Gaztambide con libreto de Carlos Frontaura, que ha dirigido Adriana Olmedo.

La representación es el sábado a las 20 horas en Auditorio Barañáin. El precio de las entrada es de 15 euros.

El elenco de la obra está integrado por Gloriana Casero (soprano), José Antonio Hoyos (barítono), Nerea Bonito (actriz), Joaquín Huarte (barítono), Jon Arretxe (bajo) y Ramón Marco (actor). También interviene el Otxote Gaztelu y el pianista Santiago Casero.  El vestuario y la escenografía corren a cargo de Conchi Redín mientras que Maite Redín es la responsable de la producción artística y técnica.

La zarzuela tiene una duración de 60 minutos y el Foro ha contado con la colaboración de Pablo Hermoso de Mendoza y Fernando Moreno, que han cedido parte del material taurino que se exhibe en la representación.

“Desde el Foro siempre hemos tratado de unir distintas artes y sumar al aspecto musical otros elementos, en este caso la actuación. Ha sido un reto, pero estamos muy contentos con el resultado”, señala José Antonio Hoyos, presidente de la entidad y uno de los integrantes del reparto de un montaje que cuenta con financiación del Gobierno de Navarra. “Tenemos interés en recuperar autores navarros. El trabajo de Gaztambide tuvo mucha trascendencia en su momento, pero luego ha quedado un poco en el olvido. A pesar de ser una obra de 1863, la música no resulta añeja”, apunta Hoyos.

La zarzuela narra las visicitudes de Agapito Cortés Barón de Monte, quien decide aceptar una apuesta para poder salvar su lastrada economía. Nada menos que ponerse delante de las astas de un toro. Para ello, pedirá ayuda al Maestro, que llega a su casa en un día nada usual, justo cuando su mujer y su hija tratan el matrimonio de ésta con Juan, que parece que dice ser lo que no es. Una historia llena de enredos que asegura risas como las que cosechó a finales de septiembre en su estreno en la Casa de Cultura de Lodosa.

“Me he enfrentado por primera vez a la dirección de una zarzuela y ha resultado una experiencia estupenda. Se trata de una obra ligera, breve, fresca y bonita que contiene todos los elementos propios de la zarzuela con unos personajes arquetípicos y que, pese a haber sido escrita hace tantos años, sigue siendo amena y divertida”, explica Adriana Olmedo.