El teatro sufre dos grandes problemas: la subida al 21% del IVA cultural, que no solo ha reducido el margen de los empresarios sino que ha “asustado” al público, y la caída de la programación municipal, que el INAEM, anuncia su director, Miguel Ángel Recio, quiere paliar con un ambicioso e innovador plan. Con la colaboración de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la implicación de los teatros y las compañías teatrales, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) pondrá en marcha el año que viene un programa de apoyo “en el que todos ponen y todos ganan”, detalla Recio.

Los teatros, que deben tener una programación estable y estar libres de deudas con la Seguridad Social, “ponen” los técnicos y la publicidad de la obra de que se trate y la compañía “va a taquilla”. La novedad es que, si lo obtenido por la venta de entradas está por debajo del caché acordado con las compañías, el INAEM aportará la diferencia. “Hay que ayudar a la programación municipal, apoyarla, pero no solo con subvenciones. La idea es que sea un sistema que asuma todos los riesgos con contratación profesional; es decir, que los espectáculos tengan un nivel y la compañía un repertorio, que no sea ni amateur ni universitaria”. Primero, los ayuntamientos que quieran adherirse firmarán un acuerdo con el INAEM; luego, con las compañías que quieran participar, y después estas se pondrán de acuerdo con los municipios correspondientes y suscribirán un contrato. Antes de todo ello y de que finalice junio, se rubricará un protocolo del Inaem con la FEMP para enmarcar el proyecto.

En otoño se elaborará el repertorio con una comisión de la que formarán parte el INAEM, las comunidades autónomas y representantes del mundo del teatro, y a partir de enero de 2014 la compañía y el ayuntamiento de que se trate firmarán el contrato correspondiente. El INAEM establecerá un máximo de compañías y obras, entre las que les gustaría primar lo clásico. “Hay que facilitar la vertebración y aprovechar una infraestructura fantástica de 858 salas municipales, y pensar en los actores, que necesitan girar, porque eso es esencial en su oficio”, detalla.

Según Miguel Ángel Recio, tiene que haber “un cambio de mentalidad en muchos teatros que estaban subvencionados y en los propios ciudadanos: una cosa que para los madrileños estaba en 20 euros no puede estar para otros ciudadanos a 5 euros”, subraya Recio. La otra “fuerte amenaza” que sufre la escena española en estos momentos, sostiene, es la subida al 21% del llamado IVA cultural, “que ha reducido considerablemente el margen de beneficio del empresario, que ya era muy poco”.

“Estamos presionando todo lo que se puede presionar para que se baje, pero es complicado. El informe de la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (Faeteda) es muy claro, la recaudación no acompaña a la subida. Hay un impacto tremendo en el sector del teatro”, lamenta. El aumento del IVA en las artes escénicas al 21% en septiembre último es responsable, según el informe de Faeteda, de un 55,6% de los 1,8 millones de espectadores que se han perdido desde entonces y de un 61,4% de los 33,3 millones de euros que se han dejado de recaudar. “Me preocupa el pesimismo que se ha instalado. El IVA ha asustado a la gente, pero lo cierto es que la oferta sigue siendo muy buena y las compañías han asumido buena parte del IVA”, argumenta.

Entre sus medidas para afrontar la crisis, el INAEM ya ha reducido entre 2010 y 2012 en un 50% las horas extraordinarias, y el ahorro por este concepto entre 2011 y 2012 ha supuesto 928.000 euros (un 41% de lo que se gastó en 2011). “He insistido -precisa Recio- en que el personal del INAEM tiene garantizada su continuidad. Tienen trabajo y harán horas extras si procede”. Son unidades del INAEM la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), la Compañía Nacional de Danza (CND), el Centro Dramático Nacional (CDN), el Teatro de la Zarzuela y el Ballet Nacional de España (BNE). Ahora están negociando los horarios para algunas de las sedes teatrales de Madrid y que en verano solo se trabaje de lunes a viernes, porque no hay obras en cartel en julio y agosto, un mes en el que quiere cerrar las salas y que los empleados acudan a trabajar a los servicios centrales. El mantenimiento en verano de los teatros Valle Inclán y María Guerrero, las sedes del CDN, cuesta cada día alrededor de 1.500 euros.