La dramaturga Ana Diosdado (Buenos Aires, 1938) ha sido distinguida con el Premio Max de Honor de teatro 2013. A Diosdado se le ha concedido el galardón por unanimidad del comité organizador de estos premios de la Fundación Autor de la SGAE por “ser una de las dramaturgas más relevantes de la escena contemporánea española”. “Es una gran alegría. En los premios siempre pienso que hay otras personas que se lo merecen. En este caso me ha tocado a mí. Y es bonito que sean mis compañeros de profesión los que me hayan reconocido con esta distinción”, ha manifestado Diosdado, que recibirá el reconocimiento en una ceremonia el 13 de mayo en las Naves del Español, en el centro Matadero-Madrid.

Sobre los motivos para este Max de Honor, ha bromeado: “Muy sensata no he sido nunca pero he intentado tener sentido común y entender las cosas”. Amante de los perros y de izquierdas, esta hija de actores y ahijada de la gran actriz Margarita Xirgu debutó en la interpretación con solo cinco años, pero su vocación literaria era más fuerte, quizás también como ha reconocido que “era terriblemente tímida” por lo que “la escritura era una forma de comunicarse con los demás”. Tras publicar En cualquier lugar, no importa cuándo en 1965, con la que fue finalista al Premio Planeta. En 1970 se reveló como autora dramática con su primera obra, Olvida los tambores, con la que ganó el Premio Maite y el Foro Teatral.

En 1972 estrenó El okapi y en 1973 logró el Premio Fastenrath de la Real Academia Española con Usted también podrá disfrutar de ella por la innovación en el lenguaje de los personajes. Al año siguiente estrenó su drama histórico Si hubiese buen señor con el título de Los comuneros en el Teatro María Guerrero de Madrid y, dos años después, abordó su primera experiencia en la dirección de escena con Y de Cachemira chales en el Valle-Inclán madrileño. En 1986 escribió la novela Los ochenta son nuestros, de la que estrenó una versión teatral en 1988 con dirección de Jesús Puente. El texto, un retrato de la sociedad española de la Transición, tuvo una gran repercusión. En 2010 el director Antonio del Real la volvió a llevar a escena con un nuevo éxito de público. Diosdado es también autora de Cristal de bohemia (1994), Decíamos ayer (1997) y El chico del violín, entre otros textos dramáticos.

Además, la premiada con el Max de Honor ha adaptado a lo largo de su trayectoria obras de grandes autores extranjeros como Peter Ustinov, Henrik Ibsen, Tennessee Williams y Oscar Wilde. En 2005 volvió a subirse a un escenario para representar el monólogo Óscar o la felicidad de existir, adaptación de un texto de Eric-Emmanuel Schmitt. Entre sus proyectos actuales está escribir una obra sobre Margarita Xirgu y una novela sobre Juana de Arco. Diosdado ha sido la única mujer que ha presidido la SGAE (2001-2007).

En televisión ha sido guionista de tres exitosas series: Juan y Manuela (1974), Anillos de oro (1983) y Segunda enseñanza (1986), en las que fue también actriz principal. Anillos de oro (sobre una pareja de abogados que tramitaba divorcios) recibió varios premios en España y en Latinoamérica y Segunda enseñanza fue seleccionada en Estados Unidos como una de las diez mejores series extranjeras del año. Para Diosdado, “la cultura en España no está apoyada ni considerada”, aunque opina que “el teatro funciona pese a todas las pegas”, así que “algo tiene el agua cuando la bendicen”, señala esta mujer que confiesa que lloró como una magdalena con dos películas: El oso y ET.

Antes que Ana Diosdado, fueron premiados con el Max de Honor Julia Gutiérrez Caba (2012); José Monleón (2011); Josep Maria Benet i Jornet (2010); Miguel Narros (2009); Víctor Ullate (2008); Fernando Arrabal (2007); Pilar López (2006); José Rodríguez Méndez (2005); Francisco Nieva (2004); Alfonso Sastre (2003); José Tamayo (2002); Antonio Gala (2001); Adolfo Marsillach (2000); Antonio Buero Vallejo (1999) y el Teatro La Zarzuela (1998).