Concha Velasco, Carmen Machi, Mario Gas, Tristán Ulloa y Sergio Peris-Mencheta son varios de los actores que se subirán al escenario en la 59º edición del Festival de Teatro Clásico de Mérida que, del 5 de julio al 25 de agosto, volverá a dar vida a los grandes textos grecolatinos.

La programación, que contará con siete obras, una más que en 2012, fue presentada ayer por el director del certamen, Jesús Cimarro, acompañado del presidente extremeño, José Antonio Monago, y la consejera de Cultura, Trinidad Nogales. Además, asistieron varios de los directores y actores de esta edición -dotada con un presupuesto de 2.443.450 euros- que concluirá el 26 de agosto.

De los siete espectáculos que conforman la programación, cinco tendrán su estreno absoluto en la capital emeritense. El espectáculo inaugural correrá a cargo del Ballet Nacional de España y la Orquesta de Extremadura con la reposición, bajo la dirección de Antonio Najarro, de la Medea que estrenó esta compañía hace tres décadas en el Teatro Romano de Mérida.

A este montaje de danza y música le seguirá, del 10 al 14 de julio, Fuegos, basada en la obra de Marguerite Yourcenar, protagonizada por Carmen Machi y Nathalie Poza, dirigidas por José María Pou.

Del 17 al 21 será el turno de El asno de oro, de Lucio Apuleyo, con Rafael Álvarez El Brujo como protagonista y director.

Le sucederá Julio César, de William Shakespeare, dirigida por Paco Azorín y protagonizada por Sergio Peris-Mencheta, Marios Gas y Tristán Ulloa, entre otros. En la presentación de ayer participó Peris-Mencheta,  quien se estrena en este festival con una obra que se lleva gestando ocho años. Aseguró que es “un honor ponerle voz a Shakespeare y, sobre todo, en este sitio maravilloso que se merece mucho teatro y larga vida”.

Hécuba, de Eurípides, será la obra siguiente, del 1 al 11 de agosto, dirigida por José Carlos Plaza y con Concha Velasco como actriz principal, quien ya tuvo la “suerte de pisar por primera vez” en su vida el escenario del Teatro Romano con un fragmento de Hélade. Ahora tiene la “suerte inmensa” de poder interpretar a “esta anciana vengativa” y, a sus 73 años, sueña como persona y como actriz con tener “el éxito más importante de sus carrera”, algo que dependerá del “público soberano” al que, dice, “conquistará”.