La Asociación Gayarre Amigos de la Ópera (AGAO) ofrece en el Teatro Gayarre de Pamplona los días viernes 21, sábado 22 y domingo 23 de octubre la ópera L’elisir d’amore, de Donizetti. Intervienen los cantantes Fernando Latorre, bajo; Isaac Galán, barítono; Leonardo Capalbo, tenor; Yolanda Auyanet, soprano; Elena Sancho, soprano; María Murillo, soprano; y Miguel Ángel Lobato, tenor.

Los precios oscilan entre los entre 37 y 65 euros el viernes y domingo, con el primer reparto, y entre los 19 y los 45 euros la función del sábado.

La AGAO propone dos elencos para L’elisir d’amore, una ópera divertida, amena y agradable. El sábado actuará un elenco más joven, que incluye a dos ganadores de Concurso de Canto Julián Gayarre, Isaac Galán y Elena Sancho. Además, estará en el foso el Coro Premier Ensemble y la orquesta de ópera de la AGAO, esta última formación, integrada mayoritariamente por profesores de los conservatorios de Navarra, que debuta con esta ópera.

El argumento, basado en la fábula de Tristán e Isolda, gira en torno a un elixir que todo lo cura. Una temática especialmente actual, ya que la sociedad actual cuenta con unos cuantos elixires de este tipo. La trama transcurre en España y el protagonista es el vino.

Yolanda Auyanet, soprano que interpreta el papel de Adina dentro del primer elenco, apuntó que esta ópera es para ella todo “un reto, ya que es la primera vez que la interpreto. En este sentido, supone una oportunidad para probarme después de tantos años de carrera, lo que la convierte en una actuación muy especial”. Respecto a su papel, Auyanet destacó que “las mayores dificultades, con Donizetti, son siempre las mismas: cuadratura y línea de canto, que es muy arriesgada, ya que el intérprete se muestra bastante desnudo, con poco acompañamiento orquestal”.

La soprano Elena Sancho, que interpreta el papel de Adina dentro del segundo elenco, hizo especial hincapié en la exquisitez acústica del Teatro Gayarre y destacó el buen ambiente que se respira dentro de la producción. “El Gayarre cuenta con unas características extraordinarias en cuanto a tamaño y acústica, algo que no se encuentra fácilmente hoy en día en otros teatros. Esto provoca que se consiga una calidad de sonido extraordinaria y una gran fidelidad a la ópera, tal y como se concibió en su día. Además, el cariño con el que se ha tomado la organización esta producción hace que todos demos lo mejor de nosotros, logrando una dinámica muy positiva y esplendorosa”, concluyó.