El iluminador Juan Gómez Cornejo logró ayer el Premio Nacional de Teatro 2011, que concede el Ministerio de Cultura y que, por primera vez desde su creación en 1978, ha reconocido con el galardón esa profesión.

El jurado ha decidido por unanimidad conceder a Gómez Cornejo este premio, dotado con 30.000 euros, por “su destacada labor a lo largo de más de 30 años en el campo del diseño de la iluminación de espectáculos en los ámbitos del teatro, la danza y la lírica”. Además, ha reconocido el “magisterio” ejercido por Gómez Cornejo “a varias generaciones de creadores” de esta disciplina y su aportación “fundamental” para la conversión de edificios preexistentes en espacios escénicos, como el Teatro de la Abadía o el Teatre Lliure, o de nueva construcción, como el Teatro Central de Sevilla.

“Atónito, sorprendido, desprevenido y agradecido” se mostró Gómez Cornejo tras conocer el fallo del jurado. Además, Gómez Cornejo expresó su satisfacción por ser la primera vez que este galardón reconoce su profesión. “Es un detalle maravilloso”, aseguró el iluminador, que ha recordado el trabajo de las personas que están detrás de los actores e intérpretes en los escenarios. “Nuestro trabajo es más oculto, está entre bambalinas y no damos la cara al público pero también sentimos su respiración. Agradeces que la gente valore cada vez más aspectos como éste”. En este sentido, Gómez Cornejo aludió también a su equipo. “Siempre hay un equipo con el que trabajo y a cualquier teatro que vas el equipo técnico debe estar por ti, siguiendo tus planteamientos. Aunque sean más anónimos que los actores y los directores hacen una labor digna de valorar”, recordó.

Más de 30 años avalan a este profesional que asegura que actualmente la tecnología se ha impuesto en esta disciplina escénica. “Eso te obliga a estar constantemente informado, documentado, recibiendo nuevas técnicas, aparatos y controles. Si te gusta, como es mi caso, tienes que estar al día de las novedades y las posibilidades”, dice. Gómez Cornejo no sabría decir si ha aportado algo a esta profesión, pero sí tiene claro que la desarrolla “con pasión”.

El jurado, presidido por el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Félix Palomero, ha valorado su trabajo en recientes espectáculos como Todos eran mis hijos, Los negros, Un tranvía llamado Deseo y La caída de los dioses, en teatro; Doña Francisquita y Yo, Dalí, en lírica; o Symphony of sorrowful songs y Negro Goya en danza.

Juan Gómez Cornejo (Valdepeñas, Ciudad Real, 1957), trabaja profesionalmente en el teatro desde 1980, alternando labores de iluminador y de director técnico. Ha sido galardonado con varios Max a la mejor iluminación (en las ediciones de 2002, 2007 y 2009) y ha obtenido también el Premio ADE (de la Asociación de Directores de Escena) en 2005 por Infierno (La divina comedia), El rey Lear en 2008 y Madre Coraje en el 2010.