La compañía navarra Iluna Producciones estrena este fin de semana en Burlada Nosotros que crecimos odiando a Mecano, comedia musical en torno a la crisis de los cuarenta que se podrá ver los días viernes 7, sábado 8, viernes 14 y sábado 15 de octubre, a las 20 horas, en la casa de cultura de Burlada, y el domingo 16 en Auditorio Barañain, a las 19:30 horas, con entrada a 10 euros.

“Nosotros que odiábamos a Mecano… ahora somos capaces de pagar más de 40 euros para ver un musical de Nacho Cano”. Así podría resumirse el espíritu de la nueva obra de Iluna Producciones, una comedia musical que habla de una época, de un tipo de música y de la edad, en torno a la cuarentena, que rondan los protagonistas en la actualidad.

La excusa argumental es la reunión de un grupo de gente con motivo del 25 aniversario de su graduación en el instituto. En ese contexto, en un espacio y un tiempo reducidos, se irá contando la historia de seis personajes. Mostrarán cómo viven ahora y qué expectativas tenían cuando pisaron esas aulas. En este sentido, Iluna realiza una propuesta que “contiene risas, pero también cierto regusto amargo”, explica Miguel Goikoetxandía, autor del texto y director del montaje, en el que también tiene un papel como actor.

En su opinión, “mucha gente se sentirá identificada con lo que sucede sobre el escenario”, dice, de ahí que, de algún modo, esta sea una historia “generacional”. “Cuando era crío pensaba que el día en que sintiera nostalgia de la música de aquellos años 80 quería decir que me estaba haciendo viejo”; y es que parece inevitable llegar a “ese momento en el que ya piensas como tus padres”, cuenta el director.

En cuanto al título, Goikoetxandía aclara que no es que odien a Mecano, solo “tengo la impresión de que esa época está sobrevalorada” desde el punto de vista musical, cultural y estético. En ese sentido, de los grupos que sonaban entonces -Hombres G, Alaska…- han elegido al trío madrileño, “quizá el más pretencioso de todos”. Eso sí, durante el espectáculo “no suena ni una canción de Mecano”. Todos son temas originales con letra del director y música y arreglos de Fermín Matilla, que ya participó en Euskadi Tropikal y que esta vez ha podido estar durante todo el montaje. “Me lo he pasado muy bien, he probado estilos que nunca antes había tocado”, comenta el músico, que, en todo momento, ha adaptado su labor a las necesidades de los actores y la obra.

Y, junto a las canciones, las coreografías de Virginia Oroz. En su tercera colaboración con Iluna, la bailarina ha contado con parte del trabajo hecho, ya que los intérpretes la conocen y sus movimientos “son cada vez más limpios”, por lo que “hemos podido hacer cosas más arriesgadas”. Lo importante del baile, eso sí, es que acompañe en cada momento al argumento, por eso tienen que ser coreografías “sencillas” que, sin embargo, “busquen un resultado y una estética”. En este caso, Oroz esta “contenta” con el trabajo; lo mismo que Goikoetxandía, para quien “estrenamos el que creemos que es nuestro mejor espectáculo”. La expectación, sin duda, es evidente; Iluna ya ha cerrado 16 contratos para antes de final de año.